Detalle de uno de los vitrales del coro de la catedral de Chartres (París, Francia), donado por el gremio de panaderos. La importancia de dicho grupo se refleja en que aparecen representados varias veces en el conjunto de vitrales dedicado a la historia de los Apóstoles (construido entre 1210–1225).

Los oficios en la Edad Media: El panadero en Le Livre des Métiers

A principios del siglo XIII, de la mano del creciente urbanismo, las organizaciones artesanales y mercantiles se fueron complejizando hasta volverse profesionales y, por lo tanto, fueron necesarias establecer normas de producción y organización. Durante el reinado de Luis IX de Francia -San Luis- el preboste de Paris, Etienne Boileau, realizó, junto con los principales representantes de cada oficio de la ciudad Le Livre des Métiers. En él reunían los reglamentos sobre la policía, la industria y los oficios de París; entró en vigencia hacia el año 1268, transformándose en un modelo para posteriores regulaciones en otras ciudades europeas. La obra dotó a las corporaciones de una codificación y estableció las normas generales para las asociaciones corporativas de obreros y artesanos, regulando su organización y privilegios.

Portada de Entre el Cielo y la Tierra. El papel de los eclesiásticos en los círculos de poder en los reinos ibéricos (1369-1504).  José Antonio Chelle Ortega, Marcos García Isaac, Oscar Villarroel Gonzalez (Coord.). Madrid, Ed. La Ergástula, 2019, 157 págs. ISBN: 978-84-16242-69-2

Entre el Cielo y la Tierra. El papel de los eclesiásticos en los círculos de poder en los reinos ibéricos (1369-1504).

El presente libro es una antología de trabajos realizados por profesores e investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de otras instituciones, con colaboración del Grupo de Investigación Consolidado UCM 930369 y del proyecto de investigación HAR2016-76174-P “Expresiones de la cultura política peninsular en las relaciones de conflicto (Corona de Castilla, 1230-1504)”. El eje temático que atraviesa la obra es la relación simbiótica entre los poderes religiosos y políticos en la península ibérica durante la Baja Edad Media.

Arquetipos de buena y mala mujer en las leyendas de Castilla: Un recorrido comparativo por los deberes conyugales de las mujeres de la alta nobleza castellana en los siglos X/XIII.

Afirmaba Georges Duby que, en el siglo XII, y probablemente en toda la Edad Media, “la paz social, descansaba en el matrimonio”[1]. Hasta finales del siglo IX el parentesco se estructuraba de modo horizontal, hombres y mujeres en un mismo plano, pero este sistema fue sustituido por la agnatio, un sistema vertical que se basaba en el linaje por línea paterna y que significó una gran disminución de los derechos hereditarios de las mujeres Entre los siglos X y XII, se consolidó en Francia e Inglaterra y en la Península Ibérica, por lo menos en Cataluña. En Castilla y León se manifestó a partir del siglo XIII a través de la práctica de dos instituciones jurídicas, la mejora y el mayorazgo, aunque no lograron afianzarse hasta mediados del XIV. Este proceso provocó la formación de pequeñas dinastías, aferradas a su nobleza y a su patrimonio para quienes , por lo tanto, el poder aumentar la importancia de su familia a lo largo de la historia, la reconstrucción de sus linajes era lo primordial. Las crónicas jugaron un papel crucial en estos procesos, fundamentales en la Baja Edad Media, por ejemplo, para relacionar a familias como los Mendoza, los Castro y los Haro, con la dinastía condal castellana desde Nuño Rasura hasta Fernán González y especialmente con la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid.

Viajes a la Edad Media II: los normandos

Hace más de mil años, un grupo de vikingos dejó sus barcos y se instaló en el norte de Francia convirtiéndose en poderosos guerreros y refinados gobernantes que conquistaron todo lo que estuvo a su paso. En un par de décadas, se convirtieron en los señores del sur de Italia y en reyes de Inglaterra, fueron protagonistas en las Cruzadas y príncipes en Asia Menor. Se les conoció rápidamente por toda Europa como los “hombres del norte” o Normandos y fueron temidos y respetados por todos, sometiendo la voluntad de papas y emperadores. Pero también fueron los constructores de una civilización imponente. Tras las épicas batallas y conquistas, se levantaron grandiosos palacios, castillos, monasterios y catedrales. En este viaje visitaremos estos espectaculares lugares que alguna vez estuvieron bajo su dominio, conocernos el legado cultural y artístico que dejaron y entenderemos cómo este grupo cambió los destinos de Europa en tan poco tiempo.