Mito e Historia II: El umbral de la eternidad.

Cattedra, orientalista y doctora en filosofía por la USAL, investigadora del CONICET en área de Historia de las religiones es autora de más de 17 libros y 60 artículos en Filosofías de la India, Tíbet y China, además es la directora del proyecto “Mito e Historia, consideraciones interdisciplinarias relativas a las causas del proceso de desacralización actual, consecuencias, proyecciones y relecturas”.

La presente obra está constituida por catorce artículos realizados por diferentes autores (Cattedra, Olivia; Asla, Alberto; Blanco, Mariano; Calabrese, Claudio; Castro Paz, Aldo; Estrella, Jorge; Estrella María; Rigueiro García, Jorge; González Reinmann, Luis; Junco, Ethel; Lupascu, Silviu; Neyra, Andrea; Rodríguez, Gerardo y Ruiz Calderón, Javier) que abordan la importancia de los símbolos, mitos y ritos a través de la relación bidireccional que existe entre el mito y la Historia. Para ello, la tesis de este proyecto radica en que el mito plantea una enseñanza y un

mensaje de orden metafísico y axiológico, dentro de un estrecho vínculo entre éste y la Historia (vínculo descendente en el que el mito deviene en historia y vínculo ascendente en el que la historia deviene en mito). Para ello, se utilizan de alguna manera, elementos históricos para fundamentar construcciones o tradiciones mitológicas que tienden a conectar directamente al hombre con lo sagrado y de ahí con lo eterno. La relación ente el Mito y la Historia analizada en esta obra ha sido abordada dentro de un marco teórico que gira en torno a los caminos hacia la salvación y la liberación que las diversas sociedades humanas buscaron, superando la esfera de lo temporal para dirigirse al paso de la Eternidad. Se entiende al mito no como una construcción literaria ni menos como “irrealidad”, sino que, como es frecuente en el campo de la Historia de las Religiones, implica una determinada dimensión ontológica

más intensa y “real” que deriva en una cierta clase de mentalidad, la mentalidad mítica, cuya naturaleza le permite comprender el fenómeno de lo sagrado de un modo más pleno y directo.

Ahora bien, esta relación entre el Mito y la Historia tiende, gracias a ciertas dificultades de orden epistemológico en el hombre moderno y occidental, formado por un pensamiento aristotélico, a derivar hacia un proceso de desacralización analítica, dirigiéndose hacia la pérdida o al alejamiento de lo sagrado y mundanizando categorías ya desde la Antigüedad y hasta la Modernidad.

Siguiendo esta línea de análisis se articularán los trabajos realizados exaltando a la vez los efectos que este proceso de desacralización tiene: la subjetividad, el reduccionismo de la realidad a la materialidad, la fragmentación de la sociedad y el olvido de la Sabiduría ancestral conectada con lo Eterno y lo Inexplicado. De esta manera, resultaría que el paso del hombre por la Historia lo va alejando de aquellas concepciones sagradas o construcciones que desde lo simbólico lo conectaron inicial y estrechamente con la eternidad.

Los autores abordan todo un amplio abanico temático que va desde el antiguo mundo oriental hasta las postrimerías de la Edad Media, en donde se acentúan la importancia interdisciplinaria en la metodología de la investigación centrada en la Filosofía, en la Historia y en la Literatura, dejando en claro que los mitos y los símbolos dentro de la Historia son un puente que llevan al hombre hacia esa Eternidad ansiada. La visión del hombre y del mundo ínsitas en la mentalidad mítica y simbólica pueden resultar ajenos a la mentalidad moderna y positivista, En efecto, este tipo de estudios concibe al hombre y al mundo desde una perspectiva más tradicional, indicándose por este tema, más afín al mundo de la filosofía antigua, platónica, neoplalivia marco hermenéutico infrecuente para el hombre moderno que muchas veces no alcanza a ver la dimensión antropológica y cosmológica presupuestas por estas corrientes filosóficas, desconociendo el valor y el sugestivo y enriquecedor aporte que tales perspectivas pueden aportar al hombre moderno superado por la experiencia de una temporalidad fugaz que obnubila. Ese anclaje con lo Eterno se puede apreciar desde lo simbólico en los diferentes aspectos de la historia cultural expuestos en estos catorce artículos que componen la antología: podemos encontrarlo por citar algunos casos, en la filosofía y en el pensamiento oriental ya sea en el mundo islámico o en el mundo hindú; en la simbología del ritual de coronación en donde se articula el poder terrestre con la dignidad celeste, es decir con lo sagrado y divino y cómo con el paso de los siglos se va perdiendo ese poder o esa dignidad para pasar a ser desde la apreciación de los símbolos sólo una ceremonia. El mundo clásico está presente con sus mitos o tragedias, que nos muestra cómo el hombre se conecta con la eternidad desde un estado o plano espiritual a través de esos episodios trágicos o imaginarios por los cuales se adhiere con la búsqueda de su auto redención; de esta manera logra conocerse a si mismo.

El universo del cristianismo dentro del Medioevo deja en claro la importancia de la iconografía con respecto a lo sagrado y a lo eterno, en donde a través de fuentes documentales “inspiradoras” se recrean ideas religiosas traducidas en imágenes que sirvieran para evangelizar a los fieles y conectarlos con esa idea de lo eterno en una translación iconográfica.

Todo esto, sin dejar de lado la importancia de las tradiciones orales y de ciertos elementos mitológicos que pueden constituir mitos fundacionales o mostrar la génesis de la historia de algún pueblo determinado. Como conclusión, podemos decir que todos los trabajos agrupados en este ambicioso proyecto que dirige la doctora Olivia Cattedra, están enfocados en demostrar y comprender a través del análisis crítico de fuentes de diversa procedencia e índole la relación bidireccional que existe entre el Mito y la Historia y el supuesto alejamiento de lo sagrado que se produce a través del devenir histórico.

Al decir del Dr. F. García Bazán “El mito y la historia no se oponen, sino que son los dos modos irreductibles entre sí, pero complementarios como los seres humanos han sido capaces de vivir finita y temporalmente la realidad de lo sagrado, habiendo producido a partir de sus concepciones culturales y civilizaciones que ha querido conservar estas vivencias. Solo la experiencia liberadora de la mística rescata de esta dualidad de opciones, pero cuando se expresa con los recursos que encuentra y genera, de nuevo recae en las oposiciones de la existencia temporal”

Claudio Rafael Ávila
Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. Gonzalez
claudio_avila2009@hotmail.com

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