Paseo por el amor y la muerte

Paseo por el amor y la muerte es una película romántica de 1969, ambientada en Francia del siglo XIV. Fue dirigida por el reconocido director norteamericano John Huston, quien se basó en la novela del escritor holandés Hans Koning. Fue protagonizada por Assaf Dayan y la famosa actriz Anjelica Huston, hija del director, quien daba sus primeros pasos en Hollywood.

La película relata la historia de amor entre un estudiante parisino llamado Herón de Foix y la joven doncella Claudia. En cuanto al argumento, se centra en el viaje que emprende Herón por la campiña francesa hacia el mar, en una especie de peregrinaje hacia lo que él considera como la libertad. Si bien el protagonista abandona la universidad, dejando así atrás la hostilidad y las penurias que se vivían en París, Herón encuentra un paisaje en el interior de Francia que se ve azotado por muchos de los males que se vivían en la capital.

En un momento de su recorrido, Herón busca hospitalidad en el castillo del padre de Claudia, lugar donde los protagonistas tendrán su primer encuentro y se generará una gran atracción entre ambos personajes. Si bien Herón continuó su viaje, Herón vuelve en busca de Claudia, cuando se entera, a través de unos forasteros, que los campesinos atacaron su propiedad, entre otros castillos de los nobles.

Ella había logrado escapar hacia una Iglesia y Herón le ofrece escoltarla hasta la residencia de su tío. De este modo, comienzan juntos un viaje por la campiña francesa que está marcado por la hostilidad y los peligros propios de la época. Finalmente, cansados de huir del desgraciado entorno que les tocó vivir, dejan que el espiral de la guerra los alcance, abrazando el fin de su existencia.

Cabe aclarar que Paseo por el amor y la muerte no es una de las obras más conocidas ni condecoradas del director. De hecho, obtuvo varias críticas por su inconsistencia a nivel narrativo y su poca inversión en la estética. Es decir, no hay ni memorables vestuarios de época ni tampoco una gran escenografía.

No obstante, la propuesta de Huston es interesante debido a que retrata de una manera original a un siglo complejo en la historia de Francia, el cual muchas veces en las películas sobre el tema se limitan a las imágenes sombrías y caóticas, relacionadas con la peste negra y las guerras. El director apuesta por una narrativa en la que se puede apreciar un espectro de cambios que se dan en ese entonces.

Por un lado, muestra cómo los contemporáneos tienen una apreciación negativa de su época, debido a que abunda la tristeza y la violencia. Por otra parte, se puede apreciar un creciente espíritu crítico y aventurero en los jóvenes protagonistas, el cual muestra los indicios de un paulatino cambio de mentalidad que se produce en este siglo y que se contrapone al de las generaciones anteriores. En este sentido, Huston expone algunos aspectos del siglo XIV que coinciden con la realidad histórica, como es cierta relajación de las costumbres tradicionales, como también la apertura a nuevos caminos místicos, lo cual podemos ver en el encuentro de Herón con un grupo de fanáticos religiosos que se auto flagelaban y se dirigían a Jerusalén para salvar sus almas. Además, muestra el creciente gusto de la época por las representaciones de esqueletos y de la muerte, que quedan plasmados en la película en las pequeñas obras montadas por los grupos de forasteros con los que se topa casualmente Herón.

Asimismo, la propuesta de Huston brinda una imagen de una época medieval dinámica, en donde se puede ver la movilidad y   el traslado de personajes. Esto se contrapone a esa usual visión estática de la Edad Media. A esto hay que sumarle que retrata muy bien los peligros que implicaba en esa época un viaje por fuera de las ciudades y de los señoríos.

Debemos tener en cuenta que los caminos medievales se encontraban abandonados, porque la densidad de población en esa época era

Afiche promocional de la pelìcula (1969).

relativamente más baja, no porque no hubiese movimiento. De hecho, el hombre medieval era proporcionalmente más móvil que el de ahora: había cruzados, peregrinos, forasteros, campesinos que se movían para vender sus excedentes, se ocupaban nuevas tierras, se movían para repoblar otras zonas o para huir del peligro. Hasta el mismo rey y su séquito eran itinerantes, ya que no tenían más remedio que recorrer el territorio para mantener el control de su poder y sus recursos.

Ahora bien, a comienzos de la película se ubica temporalmente al espectador y lo sitúa en el año 1358, a veinte años del inicio de la Guerra de los Cien años. Se advierte que este conflicto entre Francia e Inglaterra empezó antes de que los protagonistas nacieran y continuó aún después de su muerte.

Esta aclaración lo lleva a uno a pensar a priori que en la trama va a estar marcada por aspectos que se desprenden de este conflicto. Sin embargo, la Guerra de los Cien años funciona más bien como una especie de marco temporal tangencialmente más amplio, el cual encuadrara a toda esa época. De hecho, es mínima la información que se refiere específicamente a este conflicto, aunque podemos destacar algunos puntos al respecto.

En un momento se advierte que Herón pasa por zonas militarizadas, en donde puede ver la crueldad de los soldados franceses con su propio pueblo. Asimismo, muestra una imagen de campos arrasados que probablemente esté relacionado con los chevauchée, una táctica muy utilizada por los ingleses en las primeras dos décadas de la guerra. La misma consistía en atacar principalmente las zonas productivas del enemigo y buscaba forzar al enemigo a luchar en zonas inesperadas, debilitaba la economía y buscaba la desacreditación de los mandatarios.

La creciente tensión entre los señores y los campesinos sí es retratada en la película: se puede ver el desprecio y los ataques de los primeros, como también los levantamientos de los segundos que destruyen las propiedades de los nobles. En este punto, es llamativo que no se haga una mención explícita de La Jacquerie, que es el nombre historiográfico por el que se conocen a esta serie de revueltas campesinas que se dieron en 1358 en Francia —el mismo año que transcurre la película— y que son centrales en la historia de Herón y Claudia.

En la película, se puede observar que Robert, el tío de Claudia—interpretado por el mismo John Huston— tiene una posición con los campesinos que coincide con la realidad histórica. Robert sostenía que la culpa la tenían los señores por explotar a estos grupos de sobremanera, aún en momentos de crisis. En este sentido, La Jacquerie se produjo por la acumulación de derrotas, junto a la presencia de tropas armadas y el pillaje, así como la presión fiscal y las exigencias señoriales. Por consiguiente, tal como sostiene en la película Robert, los nobles buscaron aumentar el rendimiento aún si esto implicase la violación de los derechos y deberes tradicionales, por lo que no les quedó otra alternativa a los campesinos de abandonar las tierras o resistir violentamente a los abusos. Además, la película retrata fielmente la brutal represión que se ejerció como también la fuerte condena social.

Otro punto llamativo es que a pesar de ser una película sobre el siglo XIV no pone el foco exhaustivamente en el tema de la peste negra, a pesar de que esta enfermedad tuvo su punto máximo en Francia a finales de 1350 y la década de 1360 aproximadamente. Se hacen una serie de comentarios o situaciones acertadas históricamente como por ejemplo Herón cuenta  el  pánico  que se vivía en París, la cantidad de muertos producto de la rapidez   de contagio y la incertidumbre de no encontrar la cura entre los especialistas. También se muestra el miedo al contacto con personas nuevas, principalmente con aquellas que venían de las ciudades.

Asimismo, hay varios elementos en la película que nos indican un progresivo empoderamiento de la figura real en Francia, lo cual coincide con la realidad histórica de ese siglo. En este sentido, esta época se caracterizó por un proceso de centralización estatal que puede verse en un crecimiento del aparato burocrático. La película muestra varios indicios de este proceso a través de la figura del padre de Claudia que era intendente del rey, como también se hace mención presión del rey sobre la población para financiar la Guerra de los Cien Años.

En suma, Paseo por amor y la muerte es una película interesante si deseamos apreciar aspectos del siglo XIV que a menudo son olvidados en las obras que retratan a este período. De hecho, la mayor riqueza de esta película yace en mostrar tanto la crisis que se vivía como la transición que se experimentó en ese siglo. —

Florencia Hidalgo (Arg)
Pontificia Universidad Católica Argentina
florenciabelenhidalgo@gmail.com

Bibliografía:

FERREIRA PRIEGUE, Elisa María (1994),” Saber viajar: arte y técnica del viaje en la Edad Media”. En: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=554279

FELLER, Laurent (2007), Campesinos y señores en la Edad Media: Siglos VIII-XV, Valencia, Publicacions de la Universitat de València.

RODRIGUEZ, Gerardo Fabían [et.al.](2015), “Manual de Historia Medieval: siglos III al XV”. En: http://giemmardelplata.org/wp-content/uploads/2015/08/Manual-de-Historia-Medieval.-Siglos-III-al-XV.pdf

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