Toledo, cruce de destinos

Toledo, cruce de destinos es una producción histórica televisiva que recrea el reinado de Alfonso X “el Sabio”, a finales del siglo XIII. La serie reproduce la vida política, la sociedad toledana y los conflictos internos en la Corte frente a la latente amenaza del Reino Nazarí de Granada. Toledo aparece como un punto de intercambio cultural entre las tres religiones monoteístas que convivían en ella: islam, judaísmo y cristianismo. En cierto modo, se intenta mostrar cómo a pesar de la coexistencia pacífica -gracias a la floreciente simbiosis cultural que se produjo a partir del reinado de Alfonso VI a finales del siglo XI- se luchaba, el mismo tiempo, por alcanzar el poder hegemónico en la Península.

El eje histórico es claramente expuesto a partir del hincapié en la disputa entre cristianos y musulmanes, el papel de la justicia en el reino de Castilla, la preponderancia de la Iglesia en la toma de decisiones, los complots nobiliarios, el problema de la sucesión a la Corona, las enfermedades o el cruce de religiones y saberes cristalizado en la labor de la Escuela de Traductores. Sin embargo, a lo largo de toda la temporada, lo simbólico y lo ficcional tienden a mostrar vivamente cómo era Castilla en dicho contexto.

Toledo, cruce de destinos es un recurso audiovisual útil para acercarnos a la España medieval ya que pone de manifiesto tanto la vida cotidiana del común del pueblo como de la Corte Castellana. Cabe destacar que la misma pone énfasis en las intrigas palaciegas, pactos secretos y accionares políticos a partir de un hilo conductor de ficción en donde las aventuras, romances y pasiones generan en el espectador una invitación a ser parte de la Historia.

Cada capítulo cuenta con una excelente producción que convierte a la serie en un recurso válido para adentrarse en la cultura toledana. Si el objetivo del espectador es utilizar aquélla como una herramienta didáctica para la enseñanza, es preciso destacar que existen diferencias marcadas entre la realidad histórica de Alfonso X y lo presentado en la serie.

Un ejemplo concreto de lo anterior es lo relativo a la descendencia ya que, en Toledo, cruce de destinos, Sancho es el mayor de los hijos del rey castellano y, por lo tanto, sucesor directo al trono lo cual no es veraz pues Fernando de la Cerda es quien ocupa dicho lugar. Este es representado como un joven aventurero y soltero de veinte años a pesar de que, en realidad a esa edad ya estaba casado y tenía dos hijos. Por otro lado, debemos remarcar que los musulmanes son caracterizados, en nuestra opinión, de manera un tanto exagerada en lo que respecta a su estilo y actitud. En otras palabras, se retrata el imaginario cultural colectivo relativo a los moros.

En este sentido, los directores intentan llegar al público a través de una caracterización un tanto estereotipada con el objetivo de realzar la figura castellana en contraste con el “otro”. Una imagen clara de lo expuesto es la rigidez en su postura y expresión como también una sutil posición de inferioridad ante Alfonso X.

En conclusión, Toledo, cruce de destinos es una serie recomendable para aquellos que desean introducirse en el período alfonsí como paso previo al estudio científico del mismo o como un medio para vivificar aquellos aspectos de la vida social que una fuente histórica no permite captar visualmente. En suma, podemos afirmar que dicha serie es un recurso útil para conducir a los espectadores al análisis y a la reflexión de un período de la Historia tan lejano como es el siglo XIII castellano.

Florencia Belén Hidalgo
Ana Clara Testard
Pontificia Universidad Católica Argentina

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